Apenas terminamos la primer semana de este 2012 y hace días estaba pensando sobre que escribir y me quedé pensando sobre está famosa frase que muchos hemos pensado o dicho o intentado de aplicar en algun momento de nuestras vidas.
He ido aprendiendo que cada día es oportunidad de vida nueva, y que muchas veces usamos el año nuevo como una medicina para discimular que tal vez no nos hemos esforzado lo suficiente por alcanzar aquello que anhelamos.
La vida nueva que Cristo nos da podemos alcanzarla siempre y es necesario dar una respuesta del corazón para que efectivamente siempre Cristo se manifieste en nuestras vidas, para ser precisamente otros Cristos, Abramonos a la vida verdadera y demosle ese Sí al autor de la vida, y para no quedarnos en la oscuridad de la muerte. Cristo, Hijo del Padre, hermano nuestro, nos dé la oportunidad de transformarnos a su mandamiento de amor.
